Aunque solo pudimos estar un día trabajando pero llegamos a atender alrededor de 80 personas.
Nuestra última parada en República Dominicana fue en la cárcel de la Fortaleza, en Samaná, para poder resolver los problemas sanitarios y carencias de dicho lugar.
Trabajamos durante dos días para poder atender a los presos y presas que residen allí.
En total se atendieron a 115 personas y un total de 350 tratamientos.